El día de hoy mis amigos de punto y coma online, tuvieron a bien invitarme a la grabación de uno de sus podcast para hablar sobre el futuro del libro y las nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC's). El punto es que pude participar en una mesa de discusión sobre los e-books y el papel del BTL (medios no tradicionales).

Un interesante dialogo entre Martha Luna, promotora de la lectura; Ramtari Arriaga, diseñador de Materiales didácticos online y un servidor. Y aunque respondí a todos los cuestionamientos en base a mi experiencia y opinión, quisiera agregar un par de cosas que discutimos fuera del aire:

1. No es lo mismo información (cúmulo de datos sin procesar) que conocimiento (procesamiento y crítica de dichos datos) y la confusión que normalmente se genera en torno a estos dos conceptos, es contraproducente en la medida de que seamos incapaces de hacernos un juicio de lo que recibimos y de la inmediatez de la que somos "victimas" al navegar por Internet.

2. No estoy de acuerdo con la postura cuasi-apocalíptica de Giovanni Sartori en el Homo videns, que a grandes rasgos supone el peligro que representa para nuestra capacidad de pensar, el hacer uso excesivo de las pantallas (antes sólo Tv, hoy Internet). Prefiero pensar en un camino de integración respecto al medio y sin llegar a suponerlo bueno por sí mismo; si entender que no es la panacea de la comunicación humana.

3. Aunque se habla de Internet como si el futuro ya hubiera llegado y todo mundo tuviera acceso a él, la verdad es que la mitad de la población mundial nunca ha utilizado ni siquiera el teléfono (UNESCO: 2002). Para el caso de México, existían (SEP: 2007) 30,550,748 de usuarios de computadora, de los cuales el 58% tenía acceso a internet. En cuanto a las escuelas, hay 80,994 computadoras con acceso a Internet en escuelas públicas y 65,866 en escuelas privadas. Por lo anterior, podemos poner en duda el supuesto de que "todos" tienen acceso a la herramienta y que los jóvenes son cibernautas desde su infancia. De hecho, en el caso de Morelia, en base a un estudio que dirigí, en escuelas preparatorias públicas, (+/- 5% error, Aleatoria simple sin remplazo y muestra tamaño 500). Descubrimos que apenas el 70% de los chavos de entre 14 y 17 años contaban con cuenta de correo electrónico.

4. Por último y ya para no extenderme más, debemos considerar el papel de los autores, editores y libreros en un cambio que es hasta cierto punto inevitable, para el que aún faltan por lo menos 20 años para que logre igualar al número de libros físicos que se venden en México (sin contar con los 229 millones de libros de texto gratuitos) y que bien podrían terminar padeciendo el plagio y la piratería de la industria musical o de software.

En fin, estas son básicamente algunas de las cosas que pienso sobre Internet y los e-books, que por cuestiones de tiempo de producción no pude precisar y en cuanto a los libros en línea o en papel, tengo ese fetiche del librero en pos del papel.

Un fuerte abrazo a Mishel Rodríguez y César López gestores de Punto y Coma por su invitación.