
Hace poco más de un año el ahora presidente Felipe Calderón despotricaba contra el gobernador de Puebla Mario Marín en un acto público y exigía “una investigación exhaustiva de estos actos inadmisible y que se les castigara caiga quien caiga” y que “le valia que fuera un gobernador o un empresario poderoso” según dijo.
Hoy, eso simplemente no ocurrió porque no se quiso realizar un juicio político como el que si se emprendió en contra del exjefe de gobierno Andrés Manuel López Obrador y que al final evidencio según el excanciller Jorge Castañeda , la intensión del expresidente Fox por inhabilitar al entonces jefe de gobierno capitalino para contender en la elección del 2006.
¿Entonces para realizar un juicio contra algún presidente, diputado, senador, gobernador o cualquier mandatario presente o actual debe ser primero una amenaza al gobierno en turno?
Así las cosas en México, donde no tenemos más estado de derecho que el de quien tiene dinero y poder para burlarlo.
Imagen: El Fisgón / La Jornada Jueves 6 de Diciembre del 2007.

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