En realidad hace mucho que no posteo nada y eso se debe como ya ha sido mi costumbre a las múltiples depresiones que siempre me acompañan y que forman parte de mí ser… extrovertido y sociable a la vez que permanezco melancólico y sumamente reservado inclusive para quien mejor me conoce.

En fin, hace mucho que no posteaba y no porque no tuviera nada que decir, sino porque eran tantas y tantas cosas que se suponía eran urgentes que no me daba tiempo de hacer lo que más me gusta… escribir.

Hace un mes me accidente en mi automóvil y el golpe fue bastante fuerte. Me rompí muchos huesos y fui operado en cuatro ocasiones, sin mencionar dos prótesis de platino que ahora me acompañan (una en la cara y que impidió que me desfigurara). Pude haber muerto y sin embargo no me importo.

Quizá tengo un tanatos muy alto, pero a mis 25 años descubrí que nada me es importante y aunque agradezco y aprecio estar vivo, mi muerte no hubiese sido tan terrible. Mis amigos y mi familia jamás me dejaron, mis alumnos y compañeros de trabajo siempre se preocuparon por mí y me recordaron algo que estoy seguro, nunca se imaginaron que lograrían: he vivido como he querido y si hace un mes me hubiese muerto habría sido en plenitud.

Eso es lo que agradezco de estar vivo, el saber que si me muero puedo hacerlo con la conciencia de que tuve una gran vida.


Fotografía de Gian Paolo Barbieri