Respecto a algunos comentarios que he recibido sobre mi escrito “¿Qué diablos le paso a Zidane?”,donde se me critica por una postura inflexible y tendenciosa respecto al terrible “incidente” ocurrido entre él y Materazi. Quisiera agregar algo al respecto:

Tienen razón en varios puntos, en primera es cierto que no soy un experto en socer, balón pie o fútbol (aunque tampoco soy un neófito) y en segunda efectivamente, quizá fui muy severo al criticar sin mayor base que la emoción de momento (cosa que en nada se parece a mis otras opiniones). Pero finalmente es sólo una percepción personal (reconozco que es un tanto injusta) no en base a una carrera de logros deportivos, sino a lo increíblemente irracional que puede llegar a resultar una persona sometida a niveles de estrés muy altos.

El fútbol despierta en nosotros un sentido gregario innato. Ya lo decían Freud (Psicología de las Masas : 1921) y Schumper (Capitalismo, Socialismo y Democracia : 1942), sobre la fragilidad individual ante escenarios complejos de enajenación multitudinaria. En general los deportes despiertan un lado irracional y colectivo que todos poseemos (ojo, no digo que esto sea bueno o malo, tan sólo primitivo) al momento de lograr identificaciones emotivas de tipo tribal.

En lo que respeta a Zidane y su comportamiento en la final del 2006, desde el punto de vista racional nada justifica su actuar, pero es comprensible si consideramos que no siempre somos racionales y que tenemos un lado animal que simplemente es otro aspecto de nosotros. Gracias por los comentarios y que bueno que no todos pensamos igual.


Imagen: Donuk Break