
Hoy compre una lata de chocolates de los más diversos rellenos, los había de licor y de frutas, de nueces y almendras e inclusive uno de ellos tenía un fortísimo sabor a menta. Comí uno por uno hasta que conté 38 y después de eso me di cuenta… mi corazón seguía roto.
Imagen: Monito / Archivo.

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