Recientemente he escuchado comentarios en la calle que van desde “deberían expulsar a López Obrador de México”, hasta “Fue una elección de estado”. Actualmente muchas personas se encuentran enojadas por el resultado, pero es posible que igual número desapruebe las movilizaciones que el PRD ha realizado en favor de su ex-candidato.

Lo que hace el PRD, contrario a los ánimos de muchas personas, es totalmente legal, ante un fallo no favorable, todos los mexicanos podemos apelar a una siguiente instancia (en su caso particular TRIFE), así que ahora el tribunal tendrá que decidir sobre las “pruebas” presentadas.

Las “pruebas” del PRD en lo personal me han dejado mal sabor de boca, no porque desvirtúen el proceso electoral, sino porque evidencian a un partido desesperado. Una llamada de Elba Esther Gordillo (¿Qué no eran los del PAN los que utilizaban al aparato del estado para el espionaje?) y dos videos muy breves, donde nada se observa.

En uno se ve como se agregan en la urna de diputados, algunos votos que fueron depositados por error en la urna para presidente (en presencia de todos los representantes de los partidos) y en el segundo video, se ve una sesión entre el IFE y todos los partidos, en la que se busca aclarar un excedente de sufragios para el PAN y que termina por resolverse.

Manuel Camacho dijo alguna vez cuando perdió la oportunidad de ser candidato del PRI a la presidencia: “No tenía nada preparado por si perdía y ahora no se que hacer”, años más tarde se repite; el equipo de AMLO nunca pensó en la derrota como una posibilidad, por eso les es tan difícil aceptarla y porque para él las cien mil o doscientas mil personas que lo vitorean conforman a todo el pueblo de México.

México está politicamente en calma contra las predicciones apocalípticas de muchas personas y pese a la incertidumbre política, nada ha pasado y es posible que así continúe.