Como todo buen mexicano, disfrute el mundial de fútbol, el poder despejarme por algunos momentos del enrarecido clima político donde la propuesta cedió paso al chiste de ocasión, el insulto fácil y la promesa vacía.

El día de ayer observe la final y aunque no soy lo que se diría un aficionado al soccer, disfrute mucho del partido, un gran par de grandes equipos que nadie esperaba ver en la final y que sin embargo demostraban su merecido pase a la final de la copa del mundo.

90 minutos de tiempo regular, 30 de adicional y los penales que finalmente le dieron la victoria a Italia...

¿Qué diablos le paso a Zinedine Zidane?

Lo que debió ser su retiro triunfal de las canchas de fútbol, con la “copa del mundo” en sus manos y la culminación de una gran carrera futbolística, culmino con su justa expulsión tras agredir burdamente a Materazzi quien logro con su provocación, el ser embestido por un irracional Zidane.

Adiós Zidane, después de tu “equivocación”, de no estar a la altura de un mundial, de ser vencido como un amateur por la presión y de perder el juicio, creo que no mereces el mote de “el maestro Zidane”, adiós, buena suerte y que vergüenza...