De acuerdo con Maestro Alfonso Zárate (sociólogo y analista político) existen diez tipologías del sufragio o en otras palabras diez formas en las que las personas que no deciden abstenerse de ir a las urnas o que en caso de hacerlo no optan por anular su voto, escogen al que habrá de ser su gobernante:

1.- El Voto Duro o Corporativo. Es aquel marcado por la tradición familiar, la cual señala la pertenencia en ocasiones tácita a un partido político. En este voto no existe la reflexión o la duda, el sufragio es dogmático a favor de un candidato por el simple hecho de estar abanderado por los colores partidistas y concentra en el caso de México a un 20% del padrón electoral algo así como 14 millones de personas, cabe destacar que la cifra oficial de agremiados se estima muy inflada por diversas ONG.

2.- El Voto de Castigo. Se parte del supuesto de que se castiga a un partido o grupo político debido a su historia y desempeño. Retomando el caso de México, se trata de las personas que van a votar por Alternativa Social Demócrata y que a sabiendas de que no va a ganar, buscan expresar de esa manera su gran repudio (en palabras de Patricia Mercado) por “los partidos de siempre”, se calcula según diversas casas encuestadoras que se trata de entre un 3% y un 8% (de 2 a 5 millones que no es poca cosa) de quienes asistiremos a votar.

3.- El Voto Defensivo. Este se realiza por el elector ante la tentativa de ver afectados sus intereses, se trata de personas que votan en protección de privilegios ya sean ilegales o legales.

4.- El Voto por Conveniencia. Usualmente ligado al sector empresarial, toma en consideración indicadores macroeconómicos y propuestas concretas en el beneficio de sus inversiones, es común que se mueva en pos del mejor postor.

5.- El Voto de Afinidad. Al desarrollarse una campaña electoral, los políticos buscan afanosamente el desarrollar empatía con los votantes, ello debido a que saben muy bien que un gran porcentaje del electorado votará por el que “les cae mejor” o con el que se identifiquen más, realizando un juicio subjetivo, escogerán al más guapo, simpático e interesante. Algunos especialistas como Alazraki sugieren que podría tratarse en el caso mexicano de hasta de un 25% (17.5 millones) de los ciudadanos.

6.- El Voto útil o estratégico. Algunas especialistas como Roy Campos de Consulta Mitofsky señalan correctamente que todo voto es útil, porque sirve para expresar la opinión personal y optan mejor por el término estratégico. Son personas que consideran que votar por alguien que no pueda ganar es como “tirar el voto a la basura” y en ocasiones sin mayor afinidad, interés o información eligen al puntero en las encuestas. No se trata de un voto a favor del que se selecciona, sino en contra del que no se desea que gane.

7.- El Voto Ético. Es aquel que nace cuando se revisa la ideología o credo personal y en base a ello se opta por un candidato de derecha o de izquierda, es quizá el más complejo de todos en el sentido de que puede prestarse a no ser sino una extensión del voto corporativo o por conveniencia. Se sitúan en él principalmente sectores intelectuales de la población.

8.- El Voto del Miedo. En este rubro se engloba la idea de campaña sucia, donde con argumentos que pueden ser verídicos o no, se infunde el temor por cierto candidato, logrando su repudio o conservando el apoyo. En México se dijo en año 2000 que si ganaba algún candidato diferente al oficial (PRI), todos los burócratas y empleados de gobierno perderían su empleo. Es común ejercer presiones al interior de sindicatos y empresas privadas. En la actualidad existe una fuerte campaña del PAN para situar al candidato del PRD como “un peligro para México”.

9.- El Voto Informado. Es por desgracia de los que ocupan el menor índice de votantes, se trata de personas que leen, investigan, analizan, escuchan toda clase de información, para después formarse un criterio propio en base a ello votar por el candidato que mejor respondiera a sus necesidades e inquietudes.

10.- El Voto “Chingue su madre”. ¿necesita explicación?, al entrar en la casilla se realiza el acto subjetivo por excelencia y se escoge al que sea con tal de votar.

El día de la elección para presidente de la republica, 4 gobernadores, 100 alcaldes y renovar al congreso y senado en México, millones de personas acudiremos a las urnas y otro tanto preferirá ver el partido de fútbol, quizá ir al cine, a la iglesia o cualquier otra cosa diferente de sufragar. En lo personal creo que no votar es un derecho y una opción, sólo espero que quien opte por el abstencionismo sea porque tras analizarlas, ninguna opción fue de su agrado y no porque les de “hueva” ir a votar.

¿Cómo y porqué vamos a votar? Y si no lo hacemos u optamos por el voto blanco (que el Mtro. Zarate no considero, pero que se trata de anular el voto). ¿Qué clase de país queremos?