El año pasado tuve la oportunidad de hablar con el Ing. Enrique Aranda -director de Notimex- al finalizar una conferencia sobre la transición en los medios de comunicación. Yo me encontraba muy molesto por un comentario que realizó sobre quien ganaría en la carrera presidencial del 2006, él había dicho que el ganador seria quien tuviera a los medios de comunicación de su lado, en especial a la televisión.

Tal afirmación me indigno, era como decir que el mexicano era por naturaliza un ser acrítico que simplemente se conformaba con ser receptor pasivo de los medios de comunicación. Al compartirle mi rechazo por su pronunciamiento me respondió que si bien era cierto que no existe el receptor pasivo, también resultaba verdadero que pese a la gran gama de herramientas que ofrece el siglo XXI para informarse, la población no se encontraba interesada por advertirse sobre su proceso electoral. Y fue más lejos al decir que confiamos tanto en los llamados líderes de opinión y en los medios en general, que hacemos propias y sin mediar las ideas – en ocasiones sesgadas- de los informadores.

Pese a sus argumentos yo me quise resistir a pensar que los mexicanos votaremos por el que mejor se proyecte en los medios y no por el que tenga las propuestas con mayor viabilidad. Meses después y previo al primer debate, el candidato del PRD (López Obrador) desistió de continuar con el continuo contacto mediático que caracterizara su gestión como Jefe de Gobierno del DF en pos de lo que llamo una campaña “a ras de suelo” y “en contacto con la gente”. El resultado aparente de alejarse de los medios fue su declive en las encuestas y en contraparte un repunte del candidato del PAN (Felipe Calderón) quien se dedico de manera sistemática en acudir a todos los espacios de radio y televisión que pudo, mientras generaba a la par una campaña de ataques directos a la figura y propuestas del adversario puntero (PRD), a quien llamó “un peligro para México” .

Continuando con la tónica anterior, Carlos Alazraki -publicista de Roberto Madrazo candidato del PRI- comento al periodista Gutiérrez Vivó que el ganador de las elecciones sería el que “le cayera mejor a la gente”, a quien vieran –en los medios- como “el que tiene pantalones para gobernar” y con posibilidades convertirse en “padre” para los votantes. En otras palabras alguien en quien dejar la encomienda de pensar por nosotros. Durante ese mismo momento cientos de personas se comunicaron ofendidas -como yo lo estuve hacía más de un año- ante la idea de que se nos considerara espectadores obtusos.

Lo dicho por Alazraki, es polémico y debatible, pero poco a poco ha podido transformar la opinión negativa que se tenia sobre su candidato y ha acercado -de manera aún insuficiente- a quien ocupara el último lugar a los dos punteros. Ello gracias a su manejo de la guerra de Spots del PAN y el PRD, donde busca situarse en lo que llama “un centro moderado alejado de los extremos”.

Yo aún quiero pensar que no seguimos de manera ciega a los medios o a los "lideres de opinión", aunque la realidad parezca desmentirme a cada momento.