Platon Antoniou, el fotógrafo del poder político
Video: EFE
Estados unidos ha pasado en un período de tres años, de un 4.6% a un 9.3% (el doble). Lo increíble, es que se ha anunciado que ya estamos saliendo de la crisis económica mundial; y sin embargo, no parece haber una tendencia a la disminución del desempleo, este es un problema económico muy serio que se ha mantenido constante en los últimos 18 meses y que en lo personal, me hace pensar que apenas estamos tocando fondo, en lo que algunos analistas esperan sea una desaceleración para el verano del 2011.
El video es de la Bureau of labor Statistics, Local Area Unemployment Statistics.

¿Ya estuvo no?, hace ya casi dos años de que la APPO desquiciara al gobierno de Oaxaca y en ese estado no hay novedad, siguen las muertes y desapariciones de quienes muchas veces reclaman sólo su derecho a existir.
El fenómeno de las radios comunitarias en México, a las que con tanta prisa trataron de borrar nuestros representantes por obra y gracia de la llamada ley televisa, resultan ser los últimos reductos de democracia y libertad de expresión en muchas de las zonas más marginadas y pobres del país. Esos lugares a los que las promesas de modernidad del Lic. Ávila Camacho nunca llegaron, a dónde las promesas del neoliberalismo de Salinas omitieron de sus cálculos y que para Fox y Calderón son reductos exiguos y moribundos de un mundo que no comprenden.
El pasado 7 de abril del 2008, Felicitas Martínez y Teresa Bautista, dos indígenas triqui oaxaqueñas de San Juan Copala y locutoras de “La voz que rompe el silencio”, pequeña radio comunitaria como lo son todas, fueron asesinadas por un grupo fuerte armado que al parecer pretendían secuestrarlas por la denuncia constante que han realizado de las múltiples violaciones sexuales cometidas por los caciques de la región.
Otro crimen más en Oaxaca, una voz crítica más que es silenciada por el ruido sordo de un disparo y un motivo más para aborrecer a quienes son incapaces por torpeza o invalidez de procurar justicia. Ya estoy harto de ser botín político de esos cabrones que viven como reyes a costas de la miseria y de vivir en un país que no es lo que la televisión insiste que es o lo que Calderón o el peje piensan que debería ser.
Los pueblos indígenas no piden nada porque no saben mendigar nada, son orgullosos porque han sobrevivido a su genocidio y poco requieren porque saben organizarse y gobernarse. Demandan autarquía, respeto y reconocimiento de sus derechos como mexicanos de primera clase. Las pinches mañas del PRI, esas no son usos y costumbres.
Imagen: Oscar Alvarado La Jornada / 5 de octubre de 2007

Se que sólo es su trabajo… y quizá tienen buenos sentimientos y todo eso… además Canadá es uno de los países más hermosos en los que he vivido, pero… la verdad es que cada vez que alguien me recuerda que esos trogloditas del primer mundo siguen matando a las focas con toda la saña posible, no puedo dejar de pensar que son unos cabrones bien hechos.

En fin, me rompe el alma que sigan pasando cosas así. En fin, si algún día me topo con alguien que caza focas no le haré nada, en todo caso le diré que su “profesión” es una de las más pinches.

En cambio si algún día conozco a alguien, que sabiendo lo que sufren estos animales se cuelga sus cadáveres como si la cosa fuera una gracia, ahí sí me encabronaré y la verdad espero poder contenerme para no decirle lo primero que me pase por la cabeza en ese momento.

Pd. La gaviota observa los despojos que deja tan mezquina y lucrativa actividad y quizá se pregunta porque alguien recorre miles de kilómetros para servirle de comer.

Por lo general siempre trato de ser tolerante aunque me enfrente a situaciones, personas y cosas con las que no comparto mayor simpatía… o que de hecho me desagradan muchísimo. Por ejemplo: Odio ver a un tipo enfundado en mallas, asesinando a un pobre animal para beneplácito de una tribuna, que ha aceptado y ritualizado el sufrimiento de un ser vivo a manera de “algo placentero”.
Pero aún eso lo soporto. Evidentemente me manifiesto en contra cada que puedo y jamás participo de la “fiesta brava”, aunque tampoco me paseo encuerado a fuera de las plazas de toros y le aviento sangre a quienes gustan ir. Eso de la tolerancia es complicado, porque nos lleva a aceptar cosas y situaciones que no compartimos o que inclusive pensamos que están mal, pero que dentro de la ley se consideran aceptables.
De cualquier manera no apoyo a los toreros, tanto como al gobierno de la República Popular de China quien ha violado de manera sistemática los derechos humanos de su población. Desde la masacre de estudiantes en Tian´anmen en 1989 (800 muertos y 10,000 heridos) hasta las represiones ya comunes para quienes se manifiestan en contra del genocidio al que son sometidas la población y cultura tibetanas desde que en 1950 liberara al Tibet de los extranjeros (seis para ser exactos) y de paso se quedara con todo esa nación.
Por eso, no voy a ver los juegos olímpicos este año y no voy tampoco a comprar absolutamente nada que tenga el logotipo de las olimpiadas o a alguna de sus horribles mascotitas… Es una decisión personal y no creo que por si sola cambie al mundo o convenza al gobierno Chino de modificar su actitud represiva y esa manía de limitar al máximo la libertad de sus ciudadanos. Pero creo que es un comienzo y por eso lo hago y también porque la manera de pegarle a alguien en el mundo capitalista (y de toda la vida) es en el dinero. Como dijese Maquiavelo la gente perdona más fácilmente que le maten un padre a que le roben una casa.

El día de domingo 2 de Diciembre de 2007 se inicio el referéndum para dar inicio a la reforma constitucional en la República Bolivariana de Venezuela. Encabezado por el jefe del ejecutivo el celebre presidente Hugo Chávez, la pretensión de modificar su constitución daba pie a lo que Chávez denominaba el socialismo del siglo XXI y le otorgaba una gran cantidad de prerrogativas, entre las que destacan el control del Banco Central y la posibilidad de una reelección indefinida.
El resultado fue muy cerrado pero dio la victoria al NO:
El bloque A de propuestas recibió 4 millones 504 mil 354 votos por el no (50.7 por ciento) y 4 millones 379 mil 392 sufragios por el sí (49.29). El bloque B obtuvo 4 millones 522 mil votos por el no, (51.05 por ciento), mientras que por el sí se inclinaron 4 millones 335 mil 136 (48.94 por ciento).
Ahora el presidente Chávez no podrá buscar la reelección en el 2012 y tendrá que trabajar de manera mucho más ardua para asegurar la construcción del Estado Socialista en Venezuela. O como él dijera cuando no logro el golpe de estado en contra del expresidente Carlos Andrés Pérez: “será por ahora…”
Hasta ahí la nota tipo CNN. En lo personal es imposible tener una opinión imparcial del presidente Chávez. Un gobernante querido por su pueblo con la capacidad innata de pelearse con otros Jefes de Estado y de Gobierno. Líder carismático y autoritario que en buena medida me recuerda al PRI de los buenos años 1960 en México y que sin embargo y contra los pronósticos de sus detractores, acepto la derrota de las urnas.
Hugo Chávez es un personaje complejo más allá de la simplicidad de lo bueno y lo malo y en definitiva creo que quiere lo mejor para su país. El problema es la forma que de alguna manera no deja de ser perturbadora para quienes decimos ser demócratas y que de alguna manera no entendemos eso de las reelecciones indefinidas y que se nos gobierne con traje de militar incluido (eso explica a los Fans de Calderón el porque de las críticas). Posiblemente yo hubiese votado por el No, pero insisto, yo no vivo en Venezuela y el resultado ha sido lo suficientemente cerrado como para pensar que el por ahora del presidente podría hacerse realidad.
Hace semanas entró en debate la propuesta hecha en el DF sobre la despenalización del aborto y el dar la posibilidad a las mujeres que así lo decidan de realizar la interrupción controlada de un embarazo no deseado.
Rápidamente surgieron grupos tanto a favor como en contra de la iniciativa, presentando por igual argumentos razonables y validos, pero en ningún caso científicos, ello debido a una sencilla razón. La ciencia tiene la finalidad de conocer, comprender, explicar y tratar de controlar a la naturaleza, pero no de emitir opiniones o juicios de valor, situación a la que lleva el valorar si un ovulo fecundado es ya una vida o si la mujer puede disponer de una parte de su cuerpo que no le es totalmente propia.
El asunto es en verdad complejo, pero es más que simplemente la discusión de los “fanáticos” contra los “progresistas”, ambos escudados en presupuestos metafísicos o utilitarios que en nada se relacionan con la ciencia. Por ende el debate está mal planteado, pues la libertad de elección de la mujer y el respeto a la vida son situaciones morales que apelan directamente a las emociones de un país, en el que dicho sea de paso el aborto existe (estimaciones de ONGs hacen pensar en alrededor de 500 000 abortos anuales) y afecta sobre todo a quienes menos tienen.
Como dije la respuesta no es fácil y mucho menos evidente. Pero, de aprobarse la iniciativa, establecería el reconocimiento de una realidad lacerante que sólo podrá atenuarse con una buena educación sexual temprana y el crecimiento en valores, sin que por ello se incluya o excluya a la castidad, como única opción, porque no lo es.
Asunto difícil entre negar un derecho para respetar otro.

La democracia supone el mayor esfuerzo al que puede ser sometida una persona. Supone, la capacidad humana de comprender, aceptar y respetar el disenso de nuestras opiniones. El conocimiento de que el bien común es una ilusión ante un mundo plural donde las personas perseguimos en lo individual y colectivo toda una pléyade de objetivos que pueden encontrarse contrapuestos y ser completamente validos desde el punto de vista legal.
Por ejemplo, quien bloquea una calle afectando a terceros, presupone que su derecho de manifestación excede al de transito de los demás y lo hace bajo el argumento de que su causa es justa y quizá lo sea, pero igualmente justo resulta el reclamo de empresarios y peatones que consideran que su derecho de libre transito excede al de manifestación.
Esa es apenas una de las complejidades de la democracia. Donde unos exigen la isonomía (igualdad ante la ley) y la aplicación del Estado de Derecho (que no necesariamente es justo) en contraposición a quienes demandan equidad de oportunidades y acceso a beneficios sociales que reconozcan la diversidad de su país.
¿Qué es más importante la justicia o la ley? La respuesta es variada, pero la fuente es fácilmente identificable. Sí se es un demócrata, se reconoce el disenso y la posibilidad de estar en desacuerdo, pero si además se reconoce a través de la experiencia histórica, que la democracia aplicada a grandes grupos heterogéneos y dispersos, sólo puede existir en el ámbito de las libertades. Entonces supondremos una renuncia (Hobbes) de la libertad hacía un Estado que proteja nuestra libertad de los demás.
Por otro lado un socialista sí es democrático, también reconocerá la existencia de posturas diferentes a la suya y permitirá cualquier libre manifestación que no violente los derechos sociales e individuales de los demás.
Para el resto, los que piden la intervención del ejercito ante la toma de una calle, o exigen que se les permita violar la libertad de transito so pretexto de manifestación, a ellos cabe decirles que el Fascismo y el muro de Berlín ya se han caído.
Un monito ocupado
monito
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